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Las actividades de I+D+i son las relativas a Investigación, Desarrollo Tecnológico e innovación según la definición que recoge la UNE 160.000:2006 (AENOR, 2007). De acuerdo con el discurso anterior, en esta dimensión, cabe distinguir lo que es Investigación y Desarrollo de lo que es innovación. El objetivo de este apartado es establecer los criterios necesarios para la clasificación de las actividades y proyectos de I+D+i según su naturaleza.

En una primera aproximación puede afirmarse que “La Investigación es un proceso que transforma riqueza en conocimiento, mientras que la Innovación Empresarial es un proceso que transforma conocimiento en riqueza” (Nieto, 2010). De esta forma, la I+D quedaría tradicionalmente vinculada con las universidades, mientras que la innovación sería cometido de las empresas (Figura 1).


Figura 1:Proceso ideal de I+D+i
Figura 1:Proceso ideal de I+D+i


Fuente: Nieto (2010)

Las diferencias entre estos conceptos son tan importantes que incluso fiscalmente la I+D y la innovación reciben un tratamiento distinto. Con ello las deducciones fiscales sobre el impuesto de sociedades pretenden fomentar la inversión en I+D frente a la inversión en innovación, puesto que es considerada de carácter más estratégico a medio y largo plazo y por el alto grado de riesgo técnico e incertidumbre que conlleva.

Los criterios para clasificar las actividades en I+D o en innovación, según AENOR y la OCDE, son siguientes:

Investigación

“Indagación original y planificada que persigue descubrir nuevos conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico y tecnológico” (AENOR, 2007).

La investigación puede ser fundamental (o básica) o aplicada.

  • Investigación fundamental o básica: Ampliación de los conocimientos generales científicos y técnicos no vinculados directamente con productos o procesos industriales o comerciales.
  • Investigación aplicada: Investigación dirigida a adquirir nuevos conocimientos con vistas a explotarlos en el desarrollo de productos o procesos nuevos, o para suscitar mejoras importantes de productos o procesos existentes.


Desarrollo

“Aplicación de los conocimientos existentes obtenidos de la investigación y/o la experiencia práctica, y está dirigido a la producción de nuevos materiales, productos o dispositivos; a la puesta en marcha de nuevos procesos, sistemas y servicios, o a la mejora sustancial de los ya existentes” (OCDE, 2002).

Según la norma UNE 166.000:2006, el desarrollo puede ser de tecnología propia o tecnológico.

  • Desarrollo de tecnología propia: Utilización de los conocimientos y experiencias propias, para la producción de nuevos materiales, dispositivos, productos, procesos, sistemas o servicios, o para su mejora sustancial, incluyendo la realización de prototipos y de instalaciones piloto.
  • Desarrollo tecnológico: Aplicación de los resultados de la investigación, o de cualquier otro tipo de conocimiento científico, para la fabricación de nuevos materiales, productos, para el diseño de nuevos procesos, sistemas de producción o de prestación de servicios, así como la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas preexistentes. Esta actividad incluye la materialización de los resultados de la investigación en un plano, esquema o diseño, así como la creación de prototipos no comercializables y los proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que los mismos no se conviertan o utilicen en aplicaciones industriales o para su explotación comercial.


Innovación

“Implementación de un producto (bien o servicio) o proceso nuevo con un alto grado de mejora, o un método de comercialización u organización nuevo aplicado a las prácticas de negocio, al lugar de trabajo o a las relaciones externas” (OCDE, 2005).

La tercera edición del Manual de Oslo (OCDE, 2005) clasifica la innovación en innovación de producto, de proceso, de marketing y organizacional.

  • Innovación de producto: Introducción de un bien o servicio nuevo o con un alto grado de mejora, respecto a sus características o su uso deseado. Esta incluye mejoras importantes en especificaciones técnicas, componentes y materiales, software incorporado, ergonomía u otras características funcionales.
  • Innovación de proceso: Implementación de un método de producción o distribución nuevo o con un alto grado de mejora. Esta incluye mejoras importantes en técnicas, equipo y/o software.
  • Innovación de marketing: Implementación de un nuevo método de comercialización que entraña importantes mejoras en el diseño del producto o en su presentación, o en su política de emplazamiento (posicionamiento), promoción o precio.
  • Innovación organizacional: Implementación de un nuevo método de organización aplicado a las prácticas de negocio, al lugar de trabajo o a las relaciones externas de la empresa.

De acuerdo con estas definiciones, la I+D+i sigue el proceso descrito en la Figura 2; sin embargo, podría afirmarse que la I+D+i se desarrolla de forma cíclica como representa la Figura 3.

Figura 2: Ciclo de I+D+i
Figura 2: Ciclo de I+D+i


Fuente: OPPE y FV (2012)

Por otra parte, la innovación no tiene por qué provenir única y exclusivamente de la I+D. El proceso ideal de I+D+i representado anteriormente no siempre se da puesto que, por un lado, hay actividades distintas a las propias de I+D que pueden dar como resultado innovación y, por otro, no toda la I+D se materializa en innovación, como representa la Figura 3.

Figura 3: Proceso real de I+D e innovación
Figura 3: Proceso real de I+D e innovación

Fuente: OPPE y FV (2012)

Obviando los problemas de transmisión de conocimiento en la interfaz universidad-empresa, que se traducen en un bajo ratio de patentes por unidad de gasto en I+D como consecuencia de llevar a cabo investigación con otros propósitos o del abandono de proyectos, tradicionalmente las innovaciones de producto y de proceso han resultado de actividades previas de I+D distintas a la investigación básica, que por definición no está vinculada a ninguna innovación. Sin embargo las empresas tienen capacidad de implantar innovaciones a partir de otro conocimiento no derivado de la investigación y el desarrollo como formalmente se entienden, tales como puede ser el conocimiento del mercado, el conocimiento del sector, la experiencia de sus profesionales, etc.

Esta desvinculación entre la I+D y la innovación se manifiesta de forma particular con la aparición de las innovaciones de marketing y las organizacionales, que son resultado directo de actividades diferentes a la investigación y el desarrollo. Estas actividades se agrupan en lo que el Manual de Oslo ha convenido llamar preparación para las innovaciones de marketing y preparación para las innovaciones organizacionales.


Referencias:

AENOR. Gestión de la I+D+i. Madrid: AENOR Ediciones, 2007. Normas UNE.
NIETO, J. Y tú…, ¿innovas o abdicas?. 2ª ed. Valencia: Antiguos Alumnos UPV, 2010.
OCDE. Manual de Frascati: Propuesta de norma práctica para encuestas de investigación y desarrollo experimental. Madrid: FECYT, 2002.
OCDE. Manual de Oslo: Guía para la recogida e interpretación de datos sobre innovación. 3ª ed. OCDE y Eurostat, 2005.


Fuente: (LA ORGANIZACIÓN DE LA I+D+i EN EL SISTEMA PORTUARIO ESPAÑOL: DIAGNÓSTICO Y LÍNEAS DE ACTUACIÓN. Informe final. Madrid: Puertos del Estado, 2012.)